Recuerdos.
Toda una vida de recuerdos. Muchas veces nos aferramos demasiado a los recuerdos y pensar que los son todo, son los que te hacen ser la persona que hoy día eres. Ese recuerdo de cuando tu madre te castigó sin salir por no arreglar la habitación. O de ese día que te caíste y tu padre te ayudó a levantarte y te curó las heridas. O la primera vez que besaste a alguien. Somos una vida de recuerdos, buenos y malos. Son las historias de una vida, vidas que son todas imposibles de describir. Cada cual vive la suya, son todas diferentes y a la vez minúsculamente parecidas. No es tan imposible como puedas pensar, todos tenemos la misma clase de recuerdos, no estoy diciendo con ello que sean idénticos, pero si parecidos, igual al caerte te ayudo tu madre a levantarte, igual lo hizo tu padre. Igual solo tuviste a tu madre para ayudarte o castigarte o recompensarte, igual solo estuvo tu padre. Pero todos nos caímos, todos hicimos algo malo para que nos ...