¿Nada mas que una leyenda?
Bueno esto es una historia que he tenido que escribir para un concurso porque el año que viene me voy de erasmus asiq es más larga de lo que yo suelo escribir :) espero que guste de verdad decirme la verdad (ya se que tiene muchas faltas) xD
Un beso!!!!
NADA MÁS QUE UNA LEYENDA...
Siempre me he sentido muy atraída por las leyendas urbanas, aunque me provoquen un miedo horrible, pero siempre me han llamado la atención. Y este año iba a hacer un viaje a Lieja atraída por la leyenda de una pequeña ciudad de allí, llamada Seraing, la leyenda cuenta que allí abundan las brujas (en valón macrales). Las macrales se "resucitaron" en el año 2000 y ahora son un elemento básico del folclore local, pero aunque ahora forme tan solo parte del folclore aun así me seguía llamando la atención la existencia de brujas, porque, ¿quién no ha soñado alguna vez con ser brujo? Al estilo Harry Potter, todos los niños y niñas que han visto esas peliculas han soñado con despertase un día y que una lechuza les trajera la carta de admisión de el famoso colegio de magos, bien, pues yo fui una de esas niñas y desde que oí hablar de las brujas de Seraing estaba deseando viajar allí, y ahora tengo la oportunidad, y no pienso desaprovecharla. Un viaje a Bélgica era lo que llevaba deseando desde hace años. Mis amigas odian que sea tan ilusa y piense en la existencia de brujas, hadas y toda clase de seres fantásticos, quizás están en lo cierto y soy una infantil, quizás debería olvidarme de todo esto y madurar, pero no antes de hacer este viaje.
Me despertó la voz de la azafata anunciando que ya habíamos aterrizado, al fin, estaba muy emocionada, por fin cumpliría mi sueño de averiguar sobre las brujas, no tenía ni idea de como iba a hacer todo eso pero algo me decía que este viaje no sería hecho en vano, era de noche cuando me dirigía al hotel, debería haber cogido un taxi o el tranvía pero me apetecía andar, quien sabe si no me toparía con algo de camino al hotel, además no llevaba mucho equipaje, nunca me ha gustado, siempre he pensado que era mejor llevar poco, así si por alguna razón perdía mi maleta no sería mucho lo que perdería. Aunque quizás me arrepienta porque no se el tiempo que estaré aquí, desde luego no me iría hasta que encontrara la aventura que llevaba tantos años buscando.
Por fin llegué al hotel “Holiday Inn”, decepcionada, pues no me había pasado nada emocionante. <
Ya era mi tercer día aquí y nada emocionante me había pasado, estaba en el hotel cenando mejillones con patatas fritas, un famoso plato de este país, no sabía que hacer estaba deprimida, así que hice lo primero que se me pasó por la cabeza, cogí el abrigo y salí a la calle, decidí dar un largo paseo mientras me ponía a pensar en mi vida, todo lo que he dejado atrás para hacer este viaje, solía ser siempre una chica muy impulsiva, sobretodo con los chicos, creo que por eso me ha ido siempre tan mal en mis relaciones, aunque tampoco había tenido muchas, pero lo entendía pues yo era una chica bastante normal, estatura media, ojos color chocolate, pelo negro hasta la cintura, bueno y bastante loca. ¿quién se iba a fijar en mi? De pronto saliendo de mi ensimismamiento me fijé que no había nadie en la calle, no estaba muy acostumbrada a los hábitos de los belgas pero supuse que a estas horas aún habría alguien paseando por la calle, apenas eran las nueve de la noche y aunque aun no había oscurecido parecía ser que nadie salia tan tarde a la calle, todos los edificios tenían las persianas bajadas, todos los comercios estaban cerrados, un miedo empezó a apoderarse de mí, me paré en seco con intención de escuchar todo lo que pasase a mi alrededor, todo estaba tranquilo hasta que empecé a escuchar unos pasos bastante rápidos en mi dirección, lo primero que pasó por mi mente fue esconderme en algún lugar, pero ¿dónde me podría esconder? Corrí buscando un escondite hasta que llegue a un pequeño callejón entre dos edificios, en el cuál, sin ánimo de ofender, una persona obesa no podría entrar, me introducí en el callejón hasta que la oscuridad me cubrió por completo, escuche como los pasos se iban acercando cada vez más a mi. Cuando los escuche pegados a mi distinguí una figura de un hombre entrando en el callejón. <
-Shhh... No grites por favor, te lo explicare luego- Me dijo en francés. Su voz era tan melodiosa que mi mente no pensó en desobedecerle. Me quede callada con este hombre demasiado cerca de mí para mi gusto.
Una vez los pasos fueron inaudibles para mí, y supuse que también para mi acompañante, nos dispusimos a salir del callejón, me agarro la mano y nos pusimos en camino por donde había venido, en dirección contraria a las otras personas que corrían tras de él. Una vez la luz nos hubo alumbrado pude ver a la perfección al hombre del cuál no sabía aún el nombre. Era moreno con el pelo más o menos largo, lo que me dejó de piedra fueron sus ojos, azules y preciosos como el cielo cuando ninguna nube lo estropeaba, me perdí en sus ojos. <
-Vamos, te acercare a tu casa, y una vez estemos allí, a salvo, te explicare todo.-Estuvimos todo el camino en silencio, pues él no habló y yo aún seguía perdida en esos ojos azules. Y además aun no había soltado mi mano. ¿Sería esta la aventura que estaba buscando? Dios mio, realmente me gustaba este hombre, mi mente se estaba llenando de cosas que quería hacer con él. ¿Pero como era posible si apenas conocía ni su nombre?
-Ya hemos llegado – dije una vez llegamos a la puerta del hotel.
-¿Vives en un hotel?
- Sí.
- ¿Qué eres una especie de rica o algo? - ¿Cómo se atrevía a juzgarme si no me conocía?
-No, soy española, no tengo casa aquí, solo he venido por un tiempo. - No me lo podía creer ¿qué hacía dándole explicaciones? Me estaba empezando a mosquear seriamente, ya me había olvidado de los ojos azules. Y entonces me miro fijamente, con su cara a escasos centímetros de la mía, me volví a perder, esta vez no solo en sus ojos, también en su rostro, era tan perfecto como las estatuas de mármol hechas hace miles de años, ni una imperfección se podría encontrar en él, su tez era tan perfecta y blanca que me dieron ganas de acariciarle la mejilla, antes de que pudiera levantar la mano unos milímetros el me agarró por la muñeca impidiendo que pudiera acariciarle el rostro.
-¿Te importa si subimos y te explico todo? Supongo que querrás saberlo.- <<¡No! Ariadne no le conoces y si una vez dentro te mata y te roba todo? ¡Dile que NO!
- Claro- No me lo podía creer mis labios estaban traicionando a mi cerebro, pero con esos ojos azules atravesando los míos no podía decir que no.
Ya era mi tercer día aquí y nada emocionante me había pasado, estaba en el hotel cenando , no sabía que hacer estaba deprimida, así que hice lo primero que se me pasó por la cabeza, cogí el abrigo y salí a la calle, decidí dar un largo paseo mientras me ponía a pensar en mi vida, todo lo que he dejado atrás para hacer este viaje, solía ser siempre una chica muy impulsiva, sobretodo con los chicos, creo que por eso me ha ido siempre tan mal en mis relaciones, aunque tampoco había tenido muchas, pero lo entendía pues yo era una chica bastante normal, estatura media, ojos color chocolate, pelo negro hasta la cintura, bueno y bastante loca. ¿quién se iba a fijar en mi?
-Niña, creo que necesitas ayuda – me dijo una anciana, una de las muchas personas que había en la calle aquel día.
-¿Disculpe? - No sabía que otra cosa decirle, yo estaba perfectamente.
-¿No tienes una extraña sensación de que has olvidado algo? - <
-Disculpe señora pero no se a lo que se refiere yo estoy perfectamente – de repente se enderezo, hasta poner su cara frente a la mía a escasos centímetros, tenía los ojos más bonitos que había visto nunca, eran de un azul cielo, claros, como cuando el día no se ve entorpecido con alguna nube.
-Acompañame pequeña - <
-Bebe. - La obedecí como si mis actos no respondieran a mi cerebro, mi cabeza decía que no, pero mi cuerpo no se negaba a hacer nada de lo que ella me ordenaba. Cuando me termine lo que parecía una infusión me quede profundamente dormida, y tuve un sueño de lo más extraño, era sobre un chico de ojos azules, estábamos en un callejón y después en mi hotel.
-Bueno chico sin nombre, ¿me vas a explicar que a pasado ahí fuera?- Le dije.
-Vale, pero luego no recordaras nada. Aunque me da pena, tienes un aura que no había visto nunca, podríamos divertirnos mucho tu y yo – dijo el extraño con una sonrisa de oreja a oreja, <
-Nana, no se para que la traes a casa, yo me encargue de que lo olvidara todo - le dijo a la mujer mayor.
-Por su aura, es una de nosotros, tiene una sangre muy antigua. - ¿Una de ellos? ¿De que están hablando? ¿Sangre antigua? No se si sabrían que solo tengo 22 años... El chico suspiró y se dispuso a hablar.
-Me llamo Marco, y espero que estés preparada para una nueva vida, chica sin nombre. - ¿Sería esta mi aventura?
- Me llamo Ariadne.
- Encantado de saber tu nombre por fin. - me dedicó una sonrisa como la de mi sueño se arrodilló frente a mi, me agarró la mano y me la besó. - Tu vida va a cambiar mucho.
- ¿Sois brujos?
-No, pequeña, los brujos no existen. Son solo cuentos. - y volvió a sonreír.
FIN
est enrredado pero entendible...parece resumido...quede con ganas de leer mas...por cierto sabes que es una niña cristal o indigo???
ResponderEliminarno... no tngo ni idea de q es
ResponderEliminary lo siento preo esto no va a tener continuacion..xD quiero q se qede asi.
un beso! y gracias x seguir siguiendome!